3 de abril de 2025
Actualidad

María Santísima de las Maravillas fue entronizada en su paso de palio en la noche de ayer martes.

La cuaresma se llena de momentos que pellizcan el corazón. Uno de esos que cada vez comparte más hermanos de la cofradía de las Maravillas y de cuentas aman la vida interior de una corporación nazarena es el traslado de la Virgen de las Maravillas a su paso de palio. Una entronización con alma de oración, con miradas que se sujetan en el rostro de la Virgen y que se irían con Ella prendidas en su paso de palio. Así se vivió ayer la subida al paso de la Madre de las Maravillas en el interior de San Pedro y San Pablo.

Dirigió la oración el párroco y consiliario José Gabriel Martín y el acompañamiento lo puso la capilla musical de la Asociación «San Isidro», de Armilla, como es habitual en el acompañamiento del paso de palio en el Domingo de Ramos.

Desde el presbiterio del templo hasta los pies de la parroquia donde se halla el palio ya dispuesto fueron momentos de recogimiento para invitar a reflexionar sobre la Pasión de Cristo puesta en las manos de la Dolorosa del Darro. El equipo de priostía lo dispuso todo para que tan sólo la luz de los ciriales y la que, este año sí, entraba por los ventanales del templo, ofrecieran la iluminación precisa para darle al traslado la solemnidad requerida.