Después de dos semanas, la Virgen de la Granada regresó a su sede de la parroquia de San Isidro Labrador
La Virgen de la Granada y el Niño Jesús de los Reyes regresaron nuevamente a su sede canónica, la iglesia de San Isidro, tras presidir el fin de semana anterior la Vigilia de la Inmaculada en la Catedral y la posterior salida de Gloria y Alabanza el pasado día 8 de diciembre hasta el Santuario del Perpetuo Socorro.
Lo hicieron a primera hora de la tarde de ayer, de manera ágil, partiendo desde el templo redentorista de la calle San Jerónimo, en donde las imágenes han permanecido por espacio de dos semanas, acompañadas por un cortejo formado por 10 parejas de hermanos, por el mismo itinerario de entonces, aunque a la inversa. Se tuvo un momento de especial interés en los Jardines del Triunfo, frente al monumento pétreo de la Inmaculada, en donde se agradecieron los frutos espirituales tras presidir la Vigilia en la Catedral.
En la presidencia de la hermandad, tras el guion corporativo, figuraba su hermano mayor, Ernesto Gómez, acompañado por diferentes miembros de la junta de gobierno de la hermandad de gloria. Acompañaba también la hermandad de San Isidro Labrador, como ha venido sucediendo en todas las salidas desde que salió a la calle por primera vez la hermandad en el traslado del pasado 30 de noviembre.
La Virgen fue portada por su cuerpo de costaleros, a las órdenes de su capataz, Jesús Alabarce, y su equipo de ayudantes, en las andas de la hermandad de Jesús Despojado, igual que a la ida. Iban exornadas de la misma forma que se contempló el paso en su salida a la Catedral y la procesión de regreso al Perpetuo Socorro, con diferentes variedades de flor en tonos rosas, naranjas y blancos. La Virgen se presentaba elegantemente vestida, con manto brocado granate y saya bordada color champán.
Se contó para este traslado de vuelta de forma extraordinaria con el grupo de Coros y Danzas, que iban interpretando villancicos y cantos populares propios de las cercanas fiestas navideñas. El canto popular granadino «La Reja» despidió a la Virgen de la Granada y al Niño Jesús de los Reyes, en la placeta de San Isidro, antes de su retorno al templo.
Concluían a las seis menos diez de la tarde, tras su regreso a la sede canónica, unos días históricos para esta hermandad letífica, en la que ha sido su primera salida a la calle, ya como hermandad de gloria, en donde se han vivido estampas y momentos únicos en torno a la devoción a la Virgen de la Granada.
__________________________________________
Informa Manolo Tabasco. Redacción GRANADA COFRADE









