La Virgen de la Paz estuvo ayer en besamanos para finalizar el triduo con motivo de su festividad litúrgica
En el mediodía de ayer tuvo lugar la Función Principal en honor de la Virgen de la Paz en el interior del templo de San Andrés, organizada por la cofradía de la Borriquilla, como culmen al triduo que se venía celebrando en los días previos en honor de la Titular mariana de la hermandad del Domingo de Ramos. A la misma asistieron, además de numerosos hermanos que abarrotaron la iglesia de la calle Elvira, a pesar de lo desapacible del día, el Teniente General Jefe del MADOC, José Manuel de la Esperanza, junto a su esposa, y el Decano del Ilustre Colegio Oficial de Peritos e Ingenieros Técnicos Industriales de Granada, Fernando Terrón, instituciones ambas que son Hermanas Mayores Honorarias de esta cofradía. Además, también estuvo presente el Hermano Mayor de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Redención y Nuestra Señora de la Salud, Juan Manuel Jaldo. La Eucaristía estuvo presidida por el consiliario y párroco de San Andrés, Francisco Lorca.
La imagen de Dubé de Luque se presentaba en un altar de cultos del que formaba parte uno de los antiguos retablos de San Andrés, de los que partían unas cortinas en terciopelo granate, enrolladas elegantemente en las columnas del mismo, que partían de un dosel, bajo el que se ubicaba, en el centro, el sillón de Reina con la primitiva corona de la Virgen del año 1974. Bajo ese dosel, también, una lámpara antigua de pequeños cristales que aportaba elegancia y majestuosidad al conjunto. A ambos lados, sendos paños de cera.
Adelantada a ese espacio y sobre una pequeña peana en el suelo, estrenada para la ocasión, se encontraba Nuestra Señora de la Paz, luciendo el manto de vistas recogido estrenado hace dos años con motivo de su cincuentenario, obra de José Manuel Martínez Hurtado, en color turquesa vivo, confeccionado del terciopelo antiguo y primer manto de salida de Nuestra Señora de la Paz. La media luna a los pies de la Virgen fue una donación del Grupo Joven el primer día de triduo, realizada en orfebrería por los talleres de Paula Orfebres.
La Dolorosa, exquisitamente presentada por su vestidor Jorge Heredia, completaba su ajuar con la saya blanca de salida, al igual que la corona, y un tocado a blondas, donación de los hermanos. A ambos lados de Ella, sendas mesas con parte del ajuar de la Dolorosa y otros elementos decorativos. La conjunción del trabajo de la priostía con el propio vestidor de la Virgen hicieron que el altar de besamanos tuviera una belleza singular.
Al término de la Eucaristía se comenzó con el besamanos de la imagen, que se llevó a cabo hasta las 14.30 horas, y ya en horario vespertino, de 16.30 hasta las 19,30 horas. Numerosos hermanos y cofrades pasaron durante toda la jornada por el templo de San Andrés, destacando la alta participación de personas a lo largo de todo el día, rezando, orando y venerando a Nuestra Señora de la Paz, a pesar del mal día, con mucho frío, viento y lluvia, que acompañó durante toda la jornada.
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Informa Manuel Tabasco / Redacción GRANADA COFRADE












