28 de febrero de 2026
Actualidad

El Vía Crucis de la Federación de Cofradías escribió un día histórico y único en los treinta y cuatro que se han celebrado hasta el momento.

Vía Crucis Federación Cofradías, 2026. Foto GRANADA COFRADE

El más popular de todos los Vía Crucis que llevamos celebrando en Granada fue el de ayer, primer viernes de la cuaresma de 2026. Una celebración participativa y numerosa en el largo cortejo que se abrió desde la iglesia de San Cecilio y que llevó a las cruces a modo de inicio del cortejo, las que habrían de presidir y marcar las catorce estaciones del Vía Crucis, presidido por el arzobispo de Granada, monseñor Gil Tamayo desde la sede de la Catedral granadina. Había partido el cortejo con una amplia participación de hermanos, cercano al centenar de parejas, con cera y saliendo desde su sede de la capilla anexa al templo de San Cecilio. Por delante del paso también la participación de numerosos miembros de las cofradías granadinas abriendo el cortejo en el que estaba la presidencia de la hermandad con su hermano mayor, Norberto Navarro, y la ante presidencia con el presidente de la Federación de Cofradías, Armando Ortiz, junto con los ediles Francis Almohalla y Carolina Amate.

Cuando el cortejo del Cristo de los Favores alcanzó la plaza de Santo Domingo comenzó a salir el de la Soledad de Nuestra Señora también con más de cincuenta parejas de hermanos en las filas, además de los responsables del cortejo y miembros de la junta de gobierno presidido por el hermano mayor, Germán Bolivar. Ambas andas presentaba singularidades como el del Cristo de los Favores sobre el las andas de traslado del Cristo de la Sagrada Lanzada y por vez primera erguido en un acto piadoso de estas características. Custodiado por los cuatro Evangelistas y candelabros de guardabrisas, se había puesto flor variada en las andas procesionales, respetando las tonalidades malvas y rojas propias de la cuaresma.

Las andas sobre las que marchaba la Soledad de Nuestra Señora habían sido cedidas por la cofradía de Jesús Despojado y presentaban también la peculiaridad de la custodia en las esquinas de los primitivos faroles del paso del Señor de la Humildad, de Espinosa Cuadros, de 1926. Calvario de roca y flor natural en tonalidades moradas se presentaban en las andas y detrás de la Soledad de María, se había recuperado la primitiva cruz de madera, plana, con la que se presenta en la capilla de Santo Domingo. De él pendía un sudario cedido por la hermandad de la Virgen de las Angustias, perteneciente al ajuar de la Patrona de Granada, bordado en oro en el siglo XIX. También por vez primera acompañaba a la Virgen de la Soledad un palio de respeto cedido por una hermandad de Jerez de la Frontera.

La llegada a la Catedral cumplió el horario establecido y fue muy numeroso el público y fieles que accedieron al interior del primer templo granadino para realizar el rezo de las estaciones. El canónigo Manuel García llamó la atención para mantener «el silencio propio de una celebración litúrgica como esta». Alrededor de la Catedral se realizó el Vía Crucis en la que el prelado granadino realizó la oración y un grupo de vocales de cultos de distintas hermandades realizaron la reflexión en cada una de las estaciones.

Cumplido el rezo del Vía Crucis se dispuso el regreso a sus sedes realejeñas, aunque previamente realizaron una oración conjunta presidida por los párrocos de Santa Escolástica, fray Antonio Bueno y de San Cecilio, Juan Manuel Molina. Ante el Señor de los Favores, imagen atribuida tal vez a Alonso de Mena de 1640, en el Campo del Príncipe. Se recordaba así también, además del centenario federativo, los primeros cien años desde que la imagen de la Soledad de Nuestra Señora acude cada año al Campo del Príncipe en la Hora Nona del Viernes Santo.

Finalizó la oración con la «Salve Regina» y su regreso posterior a cada una de sus sedes canónicas de ambos Titulares, dando por finalizada una de las jornadas de Vía Crucis más participativas y más populares, histórica ciertamente, de una ocasión única que se vivimos anoche y que tardará en volver a conocerse Vía Crucis similar.