«Un espacio de encuentro entre la tradición y la modernidad», el cartel «Pascua de Resurrección».

En la noche del pasado sábado se hizo público el cartel «Pascua de Resurrección» que edita la cofradía del Señor de la Resurrección. Fue en su sede del templo de San Miguel Arcángel y el cartel sitúa en primer plano el rostro de la Virgen del Triunfo, que se convierte en el eje visual de la composición. A su alrededor, distintos elementos simbólicos y ornamentales construyen una imagen que combina lo humano y lo sagrado, así como la herencia tradicional con un lenguaje plástico actual.
La obra está realizada mediante técnicas mixtas, con la acuarela como base pictórica, combinada con acrílico, grafito, pan de oro, pintura metalizada y collage sobre papel de acuarela. A estos materiales se suman elementos de madera y metal, integrados mediante procesos de corte láser. El soporte final es una tabla de 80 × 45 centímetros., realizada por José Miguel Zamorano. El artisti inició su formación en el Bachillerato de Artes, Diseño e Imagen y completó sus estudios en artes murales aplicadas, graduándose posteriormente en Bellas Artes en la Facultad de Santa Isabel de Hungría de Sevilla. Es natural de Hinojosa del Duque (Córdoba), localidad cuya tradición, cultura y memoria colectiva han influido de manera decisiva en su obra.
Su trabajo se caracteriza por «la reinterpretación contemporánea de los imaginarios andaluces, con especial presencia de la Semana Santa, las tradiciones populares y la identidad cultural del territorio». A lo largo de su trayectoria ha desarrollado una intensa labor como cartelista y artista plástico, recibiendo reconocimientos en el ámbito del cartel anunciador de ferias, Semana Santa, carnavales, fiestas patronales y salidas extraordinarias.
Además, ha participado en exposiciones en distintas ciudades andaluzas, como Sevilla, Vélez-Málaga y Córdoba, y ha realizado intervenciones artísticas en espacios públicos. Su obra se define por la experimentación técnica, el uso de técnicas mixtas y la importancia otorgada a la materia como elemento expresivo.
Para Zamorano, el cartel es «un espacio de encuentro entre tradición y contemporaneidad, así como un medio para conectar la memoria colectiva con el lenguaje visual del presente».
Desde la cofradía del Señor de la Resurrección y Santa María del Triunfo, editora del cartel, «uno de los recursos más destacados del cartel es la presencia de un cartón rasgado que atraviesa la composición y actúa como elemento estructural. Este recurso introduce la idea de tránsito y ruptura, en referencia al misterio pascual. Sobre este plano se incorporan diversos motivos iconográficos, como la vela, la estampa del paso de palio vista desde la trasera, la flor que porta la imagen, el delfín, la media luna y las flores blancas, que establecen un diálogo entre lo mariano y lo cristológico».
El color blanco adquiere un papel protagonista como símbolo de luz, pureza y resurrección. Las flores blancas refuerzan el mensaje central del cartel, vinculado al triunfo de la vida sobre la muerte y al sentido de la Pascua.
En la parte inferior de la composición aparece la tipografía «Pascua de Resurrección», realizada mediante corte láser e integrada en el conjunto de la obra. Junto a ella, la inscripción GRX y el año 2026 sitúan el cartel en su contexto geográfico y temporal, reforzando su vinculación con la ciudad de Granada.

