El Cristo de la Paz recorrió el barrio de la Juventud en el anual Vía Crucis de la Archicofradía de Consolación y Correa
Un acto penitencial, participativo y arropado por vecinos del barrio de la Juventud se celebró anoche por las calles del entorno de la parroquia de Santo Tomás de Villanueva. Abría el cortejo, que partió desde el interior del templo agustino, la cruz parroquial seguida de setenta parejas de hermanos pertenecientes al colegio de los Agustinos y hermanos de la corporación. Guion corporativo y la presidencia con el hermano mayor, Paulino Barranco eran parte del cortejo que pasó por varias calles del entorno y que llegó hasta la puerta de la capilla del Colegio Agustino de la calle Santo Tomás de Villanueva donde esperaba la imagen de la Santísima Virgen del Socorro, Titular marina de esta corporación que durante estos días ha sido venerada por los alumnos de esta institución educativa. En este momento se realizó una de la estaciones del Vía Crucis.
El cortejo se veía acompañado por el trio de capilla «Cristo de la Paz» de la propia corporación y en el mismo también participaban varios sacerdotes agustinos y el sacerdote de la congregación, Francisco Ariza, portaba el Lignum Crucis cedido por la comunidad agustina del Corpus Christi (Hospitalicos), de calle Elvira. La imagen del Crucificado de la Paz, mandada por su capataz David Barranco, se adornaba con un sencillo centro a los pies de la cruz, de claveles rojos, y escoltado por faroles de orfebrería. La comitiva religiosa la presidía el párroco y consiliario Ángel Antonio García Cuadrado, de la orden de Agustinos Recoletos.
























