La cofradía de los Escolapios nombra Hermano Mayor Honorario a Antonio Sánchez Ramírez «El Compadre»

Manuel Obregón es el artista granadino que ha realizado un cuadro como regalo a Antonio Sánchez Ramírez que el pasado sábado presidió la Función de la Cofradía del Cristo de la Expiración. Antonio Sánchez, «El Compadre», fue quien, junto con otros hermanos de la cofradía, revitalizó la hermandad en el año 1980 consiguiendo ponerla nuevamente después de una década en las calles de Granada siendo su hermano mayor. Llegó también la fundación de la Hermandad de Gloria del Rocío de Granada pero también tuvo una labor destacada en el mantenimiento y salidas procesionales del Cristo del Consuelo y de su cofradía sacromontana. Ahora le ha llegado el momento de recibir el nombramiento de Hermano Mayor Honorario que la cofradía del Paseo de los Basilios quiso tener con él.
Fátima Sánchez, su hermana mayor, tuvo palabras para Antonio Sánchez Ramírez de gratitud y de complicidad por el trabajo desarrollado durante aquellos años, entregándole, junto con el autor de la pintura, el recuerdo por el trabajo en favor de la continuidad de esta corporación nazarena. Le entregó también el nombramiento «y aunque sabemos que la tienes, esta medalla simboliza todo el cariño y aprecio que te tenemos», indicó. «Gracias a ti estamos otra vez aquí y sólo pedimos a Dios que tu Cristo de la Expiración, la Madre del Mayor Dolor y la Virgen del Rocío te de muchas fuerzas para seguir muchos años con nosotros. Muchas gracias de corazón». Un largo aplauso y la emoción en el rostro hicieron el momento más entrañable aún al ver feliz al Hermano Mayor Honorario de esta cofradía que avanza gracias a los empujes que en su tiempo dieron nombres propios a la cofradía de orillas del Genil. «Yo trabajé pero también sembré una semilla que ha germinado con vosotros», dijo el Hermano Mayor Honorario. «Yo le digo a Cristo que me aguante lo que pueda» recitando también un poema a la Virgen del Rocío.
De hacer una semblanza del «Compadre» se encargó el hermano mayor de la Hermandad de Gloria del Rocío, Alfredo Alcalde, hermano a su vez también de la cofradía del Colegio de los Escolapios. «Un hombre que aprendió a luchar y trabajar después de la Guerra Civil», recordó Alcalde, «con muchas carencias, esfuerzo y constancia», destacando que «ha sido y es una persona de carácter afable, divertido, de los que unen, familiar, que también tiene sus cosillas, pero que le pesa la grandeza de su corazón». Destacó sus labores como labrador, mesonero, saetero, flamenco, seminarista, almacenista, tasador, pregonero, emprendedor, casetero, cofrade y rociero, refiriendo algunas «cosillas» del Compadre.









