Jesús Cautivo, sin la Virgen de la Encarnación, regresó por vez primera en solitario a su sede canónica.
Veintidós parejas de hermanos de la cofradía de Jesús Cautivo y María Santísima de la Encarnación participaron ayer en el traslado de Nuestro Padre Jesús Cautivo desde el templo del Sagrario-Catedral hasta su sede en el monasterio de la Encarnación. La imagen mariana no se trasladó debido a que Ella estará presente en la exposición «Kerigma» del centenario federativo y se trasladará junto al resto de imágenes en la jornada del 26 de este mes. Era la primera vez que esto ocurría en la historia de la cofradía de ya en sus cuarenta y cinco años de historia.
Primero se celebró la Eucaristía de acción de gracias convocada por la hermandad del Domingo de Ramos, en el interior del Sagrario-Catedral desde donde partió el pasado Domingo de Ramos en la estación de penitencia anual. Después se organizó el traslado que fue acompañado por la sección de metales de la agrupación musical «Nuestra Señora de la Cabeza», de Exfiliana y recorriendo su itinerario desde por la plaza de Alonso Cano, Pie de la Torres en dirección hacia calle Capuchinas, Duquesa y Escuelas, Málaga y accediendo a la plaza de la Universidad, calle San Jerónimo y por Arandas hasta bordear el monasterio de la Encarnación, Niños Luchando y accediendo finalmente a su sede canónica.










