La Candelaria, en el convento de Santa Cruz la Real
Numerosos fieles acompañaron anoche el rezo del rosario en el interior del templo de Santo Domingo, la procesión claustral por el interior del convento de Santa Cruz la Real y la posterior celebración de la Eucaristía. Estuvieron presididas por el prior de la Orden de Predicadores en Granada, fray Antonio Bueno, y por el sacerdote diocesano Rubén Ávila, hermano de la corporación convocante, la Archicofradía de Nuestra Señora del Rosario. Unas celebraciones con las que se comienza el periodo de responsabilidad al frente de la mayordomía de esta corporación letífica y que el día anterior recibieron. Estaban, junto a los miembros de la junta de gobierno que preside el hermano mayor, Ramón Marín, los mayordomos Mercedes Salvador y Adolfo R. Hernández, portando como es tradicional al Niño Jesús de la Virgen del Rosario y el báculo de mayordomía. Por delante, la jaula con dos pichones y la tarde de gloria en recuerdo de las ofrendas de María y José en la presentación del Niño Jesús en el Templo.
La fiesta de la Candelaria puso en el entorno del convento dominico la imagen de la Santísima Virgen del Rosario, donada hace unos años por el vecino convento de las monjas dominicas, del siglo XVI, vistiendo este año el terno celeste brocado en oro al igual que las caídas del palio. Era portado por sus costaleros mandados por Alberto Ortega.
Una celebración en la que la Eucaristía puso la conclusión de dos jornadas brillantes celebradas en el templo realejeño y en cuyo transcurso se bendijeron las candelas y los niños y niñas presentes en la celebración. Estuvo solemnizada por el coro Santa Cecilia dirigido por Pablo Gómez.



















