Cita con el Miércoles de Ceniza
Llega como llega siempre, de manera sigilosa y sin armar ruido. Tan sólo los aires de un carnaval que no se va ya con el entierro de la sardina han revolucionado las vísperas y ahora es el turno de la ceniza, el morado y las calles llenas de un ruido silencioso que entronca en el ambiente de un vía crucis, de un ensayo de costaleros, de los capirotes enfundados en el plástico y de los recuerdos de cada año envueltos en torrijas, bacalao, arroz con leche y dulces conventuales de toda la vida.
Es cuaresma. Es reflexión, recogimiento, limosna y algunos sacrificios ahora que ya no se llevan. Tiempo para crecer en el Evangelio y llegar a un Domingo de Resurrección llenos del Amor de quien murió en la Cruz y las cofradías lo recuerdan y rememoran por las calles de la ciudad. Sólo sea por eso, ya merece la pena que llegue cada año el Miércoles de Ceniza.
Feliz Cuaresma a los cofrades de Granada y a cuantos nos siguen desde lugares dispersos de la geografía mundial donde, quizás, la cuaresma pase más desapercibida. Aquí estamos para vivirla.

