Emoción de recuerdos y pregón de Lucía Serrano, en el colegio Cristo Rey
Se celebró en el Colegio Cristo Rey, del Albaicín, la X Exaltación de la Semana Santa que contó con las intervenciones de María Ángeles Cáceres, Blanca González, Erika Fernández, Pablo Marín, Carlos López e Isabel Molina. Además, Lucía Serrano realizó el pregón que realizó hizo un recorrido por la Semana Santa sin ningún orden cronológico ni geográfico. Comenzó haciendo un llamamiento a los cofrades a abrirnos, tomando como eje la palabra que en el Evangelio Jesús le dice al sordo de nacimiento «Efetta». En el texto remarcó su devoción a la hermandad Salesiana e hizo un llamamiento a la paz mundial, «Zaqueo se baja de la palmera para agarrar la mano de la Paz para decirle que ahora es cuando más la necesitamos», señaló la pregonera.
En la lectura del pregón se contó con la asistencia del edil Francis Almohalla y del delegado episcopal, José Gabriel Martín. Este último señaló en sus palabras de apertura, el valor de la juventud de este centro como motor de nuestra tradición antes de dar paso a los protagonistas. La música no fue un mero trámite, sino el alma del evento, gracias a la interpretación magistral de tres jóvenes artistas, estudiantes del conservatorio superior Victoria Eugenia, que demostraron una solvencia técnica impecable. El programa se abrió con los sones de El Amor (Rosario de Cádiz), interpretado a violín y piano por la cordobesa María de los Ángeles Cáceres Márquez y la gaditana Blanca González Escabia. Más tarde, el clarinete de la cartagenera Cristina Muñoz Martínez se unió a la formación para interpretar Callejuela de la O y la mítica marcha La Madrugá, de Abel Moreno.
La pregonera ofreció una pieza literaria de gran calado. En su discurso, la cofrade de los Salesianos no solo desgranó con maestría los detalles de las 32 hermandades granadinas, sino que supo entrelazarlas con la identidad propia del centro educativo, logrando una crónica sentimental de la ciudad a través de sus pasos.
Como broche final, el acto recuperó la pureza del cante. María de los Ángeles Cáceres volvió a tomar el protagonismo, esta vez para rezar con la voz. Su interpretación de una saeta por seguiriya, dejó un silencio sepulcral en la sala que terminó estallando en una ovación cerrada.
Con esta décima edición, la Exaltación de Cristo Rey se confirma como un espacio donde la fe y el arte se dan la mano, demostrando que la Semana Santa de Granada sigue muy viva en las nuevas generaciones.





