4 de junio de 2026
Actualidad

La crónica del «año en el que todas las hermandades pudimos realizar la estación de penitencia».

Presentación de Gólgota-Crónica. Foto GRANADA COFRADE

«La crónica del año 2026 es la del año del centenario de la Real Federación de Hermandades y Cofradías, la del nuevo soldado judío que prende a Jesús Cautivo, la del nuevo misterio de Jesús de la Sentencia, la del bordado del palio de la Virgen de la Caridad, la de los nuevos pasos de Jesús de la Paciencia y de Jesús de la Meditación, la del respiradero de Pasión, la del avance en el dorado y talla del palio de María Santísima del Dulce Nombre… la del año en el que todas las hermandades pudimos realizar estación de penitencia en la Santa Iglesia Catedral sin necesidad de consultar partes meteorológicos». Con estas palabras trasladó el presentador del número 88 de la revista «Gólgota-Crónica» el resumen de la Semana Santa de este año cuyo curso cofrade está a punto de concluir. Pepe Espinel Calderón es el cronista oficial de la Semana Santa de Granada nombrado por la junta de gobierno de Armando Ortiz para estos dos últimos años de su periodo de servicio a las cofradías de Granada. «Bienvenidos a esta pieza que suena a despedida porque con ella finiquitamos un curso cofrade que nunca volverá a repetirse» indicó el autor de este número que en 125 páginas resume las vivencias de la Semana Santa última, los momentos que le precedieron desde que se hizo público el cartel de la Semana Santa de 2026 que fue «máxima expresión del granadinismo recogido a través de la devoción a Nuestra Señora de las Angustias».

Un recorrido que resumen en dieciséis capítulos los carteles «que anuncian tu pasión», el culto y la espiritualidad de esas fechas, la música que es «un camino sensorial que conduce hasta Dios», las misiones escolares de la hermandad de la Santa Cena, los traslados de imágenes, el trabajo de los costaleros «que dan la talla», el pregón oficial que es un anuncio «de lo que viene», los números de Gólgota, la vida del cofrade que es Iglesia, las imágenes devocionales, la Semana Santa «como cantera cofrade», el trabajo de los medios de comunicación «altavoz de nuestras cosas» o las estaciones de penitencia de las cofradías granadinas. Una segunda parte se centra en el «relato de las cofradías según los días de sus salidas penitenciales y un epílogo en el que el autor de la publicación, dirigida en su último número por Sergio Ortega que lo ha venido haciendo en los últimos ejemplares durante el período de Armando Ortiz que ya concluye, expresa su confianza en «un Dios que se hace oración durante cuarenta días , que carga con la cruz como cada uno de nosotros. Confío en ese Cristo que se entrega, que se humilla y se despoja. En la humildad de un Dios abrazado a la columna o en la mirada que perdona de Jesús Nazareno», terminó diciendo el presentador y autor de la publicación con un acto de fe con el que puso epílogo a su segundo número de la Crónica de nuestra Semana Santa. «Confío Señor, en la semana que transforma nuestra vida para acogerte de cerca, y pasearte en silencio».

Un  número que se presenta con la espléndida portada de un acólito turiferario de la cofradía de la Alhambra, obra de Carlos Hermoso Talavera, y un buen trabajo fotográfico de un equipo coordinado por José Valverde Ríos, con diseño y maquetación de Luis Gallas y Luis Eduardo Iáñez. El director de la publicación, Sergio Ortega, agradeció en su intervención «tanta entrega y trabajo de los miembros del consejo de redacción y de quienes se acordaron de mi para dirigir la publicación durante estos tres años», mientras que el presidente de la Federación de Cofradías, Armando Ortiz, quien reconoció que han sido «unos años de mucho trabajo de muchos cofrades y de manera especial a Sergio Ortega por esa labor de coordinación y el cariño que pones y que hemos comprobado a lo largo de todo este tiempo».

Una presentación desarrollada en el templo de Santiago, de la calle Marqués de Falces, y que contó con una treintena de cofrades y miembros de algunas hermandades y al que tan sólo asistió un hermano mayor, Enrique Trujillo, de la Sagrada Lanzada y durante un breve espacio de tiempo el de la cofradía de San Agustín, Miguel Luis López-Guadalupe, además de la hermana mayor de los Dolores, Amalia Tristán, que también pertenece a la junta de gobierno de la Federación de Cofradías.