IZNALLOZ: La Virgen de los Remedios presidió sus fiestas patronales y regresó a su ermita.
Los acatucitanos volvieron a rodear a su Patrona, Nuestra Señora de los Remedios, en el final de sus fiestas patronales después de nueve dias en la parroquia, obra del siglo XVI trazada por Diego de Siloé. Una procesión que realmente es el tegreso a su Ermita situada en el camino al cercano pueblo de Deifontes, en la que reside y se venera durante todo el año, a excepción del mes de mayo y las pasadas fiestas patronales en su honor.
Cruz parroquial abría el cortejo que era seguida por fieles y la representación de la cofradía de la Soledad, estandarte de la hermandades patronal y la antepresidencia de la hermandad de Semana Santa. Estaba seguidamente la presidencia de la hermandad de la Virgen de los Remedios con su hermano mayor, José Rodríguez.
La Virgen de los Remedios regresaba a su ermita en su paso dorado con tabernáculo, adornado con rosas y nardos. Vestida por Paco Garví, con manto verde agua, bordado en oro y portada por sus horquilleros a las órdenes de Jacinto Molinero.
Fueron numerosas las muestras de cariño y devoción a la Patrona de Iznalloz a lo largo del recorrido procesional en cuyo trayecto se quemaron varias palmas reales, cumpliéndose la costumbre de cantarle y rezar la salve en el popular arco junto al antiguo Ayuntamiento que en esta ocasion era de luces, después se que en abril último sufriera un incendio por un desaprensivo.
Tras las andas procesionales marchaba el párroco, Tomás Martínez y miembros de la corporación municipal con su alcalde, Carlos Romero, y la banda Municipal de Iznalloz que poco a poco va adquiriendo mayor cota de calidad.













