30 de septiembre de 2026
Actualidad

«Siempre hemos acudido a la Virgen en tiempos de necesidad».

Álvaro Barea realizó anoche un pregón de sentimientos y devoción a la Patrona de Granada. Un texto bien estructurado en el que reflejó historia, popularidad de estas celebraciones, recuerdos de niño, herencia recibida de devoción a la Virgen, poesía y prosa bellamente engarzada en la que no faltaron sus devociones particulares a la Virgen de la Victoria, a la Esperanza y al Santo Crucifijo de San Agustín. Dijo que el pregón «es un texto vivo» y por tanto reconoció que «lo he modificado en varias ocasiones por el verano convulso que hemos vivido» reflejando los momentos vividos porque «las cosas son reemplazables pero las vidas humanas no» en alusión a que, afortunadamente, no ha habido víctimas humanas en los más de 1.500 terremotos registrados en el último mes. «Siempre hemos acudido a las Angustias en tiempos de necesidad. Las rogativas en tiempos de crisis como la de 1635 ante la inmensa sequía que padecía Granada y su visita al Santo Cristo de San Agustín recordaron el carácter protector de ambas imágenes ante las desgracias», señaló, el pregonero. Era la trigésimo octava de la edición del pregón y el pregonero reconoció los textos que le precedieron durante tantos años y los nombres propios que los pronunciaron.

Se inició el acto con un minuto de silencio por la muerte reciente del cantaor y cofrade Curro Andrés, solicitado por el presidente de la asociación convocante, Antonio Mendez. y fue la encargada de presentar al pregonero la locutora de radio y pregonera del pasado año, Emilia Cayuela.

El Día del Señor y el de la Virgen de las Angustias quedaron firmados «como las dos grandes devociones de Granada», recordó espacios históricos del pasado granadino en torno a la Virgen de las Angustias, reflejó la historia de la aparición de la Virgen, de la leyenda y de los datos históricos que se poseen, desde que en 1545 se fundó la hermandad patronal. Recordó las celebraciones de las ofrendas florales a la Patrona, el significado de cada flor depositada a las plantas de la Virgen «y este año, ante la impresionante fachada de la Catedral, aguardando más de hora y media para poder alcanzar el objetivo propuesto» y cuando ya ha pasado la ofrenda y media septiembre «los granadinos tememos encontrarnos de un día para otro a la castañera en la puerta de Los Italianos y los rigurosos calores de nuestra tierra van dejando paso a la brisa de la anochecida por Plaza nueva, y entonces se vuelve Granada a vestir de fiesta para recibir a lo más grande que tiene nuestra ciudad».

El acto estuvo presidido por la concejala de Economía y cuarta teniente de alcalde de la ciudad de Granada, Rosario Pallarés, acompañada por la delegada territorial de Vivienda, Juventud y Articulación del Territorio, Inmaculada Hernández; además del presidente de la Asociación «Granada Siempre», convocante del acto que concluyó con la interpretación del himno a la Virgen de las Angustias. Antes de concluir esta cita tradicional de las vísperas de la salida procesional de la Virgen de las Angustias por las calles de la ciudad, se procedió a la entrega de los premios «Barreta» que reconocen «el trabajo por Granada y para Granada, de instituciones, empresas y granadinos». Se acercaron a recoger sus premios, Marían Munilla Velasco, directora del proyecto solidario «Sinfoneando»; Fernando Olmo Álvarez, empresario de hostelería, la Asociación Cultural «Corral del Carbón» y el taller «Espacio de Arte Hermanos Moreno». El premio Institucional lo recogió el comandante naval Ángel Gamboa en nombre de la Armanda Española y finalmente se recordó al I Marqués de Santa Cruz, Álvaro de Bazán en el V centenario de su nacimiento.

Se había abierto el acto con un minuto de silencio por la muerte reciente del cantaor y cofrade Curro Andrés y fue la encargada de presentar al pregonero la locutora de radio y pregonera del pasado año, Emilia Cayuela.