16 de octubre de 2026
Actualidad

Piedad popular en la Alhambra y devociones en las demarcaciones de la ciudadela

«La piedad popular en la Alhambra» fue el contenido de la conferencia que pronunciaron ayer los expertos historiadores Miguel Luis López-Guadalupe, catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Granada, y Antonio Padial, cofrade e investigador de las hermandades de la ciudad. López-Guadalupe analizó las hermandades existentes en la ciudadela mientras que Padial Bailón se centró en las de carácter penitencial. Hay que señalar que el recinto de la ciudad palatina tenía una demarcación en el siglo XVI muy superior al actual que abarcaba mucho más espacio que la alcazaba. Miguel Luis López-Guadalupe habló de la recristianización de la provincia de Granada centrada en varias advocaciones «como la de la Virgen de los Remedios muy extendida en la zona de los Montes Orientales», al igual que ocurría con la de la Inmaculada  Concepción a partir de 1627. Tras la recristianización el recinto de la ciudad de la Alhambra se vio con numerosas ermitas o en la zona del Campo de los Mártires en cuyos silos pasaban la noche los cautivos cristianos durante las obras en la Alhambra. «En la ermita de los Martires se establecieron ermitas dedicadas a distintas advocaciones como la Virgen del Santo Sepulcro, o la de los Santos Médicos San Cosme y San Damián». Habló asimismo de la Vía Sacra que llegaba a la ermita del Santo Sepulcro , de las Cuesta de Gomérez con el beaterio de las Potenciales, junto a la Puerta de las Granadas, la ermita del Santo Cristo, en la Puerta de la Justicia, la imagen de la Virgen y el altar de la misma puerta. En la misma Alcazaba se levantaba el oratorio de San Francisco de Paula y en Torres Bermejas la ermita de Nuestro Padre Jesús. «Hubo hasta quince cofradías en la Alhambra de las que hacían estación pero se tienen noticias de otras más» además de otros espacios que pertenecían a la jurisdicción de la Alhambra, como el Cerro del Aceituno, la Puerta de Elvira, la Alcaicería o la Puerta de Bibrambla, el palacio de Bibataubín o la Cuesta del Pescado» que tenían pequeños oratorios o capillas donde se veneraban distintas advocaciones.

La conferencia, celebrada en la sala del palacio de Carlos V, contó con la asistencia del Delegado provincial de Cultura y Turismo de la Junta de Andalucía, Luis Recuerda, y del presidente de la Federación de Cofradías. Interesante propuesta que se desarrollaba con motivo del I Centenario de la Federación de Cofradías aunque la asistencia fue más bien parca y con la ausencia de los hermanos mayores y miembros de la junta de gobierno federativa.

Antonio Padial, por su parte, habló del aspecto penitencial de las devociones existentes en la Alhambra que principalmente eran dos, al de Jesús Nazareno y la de Santa María de la Alhambra. Desde la Reconquista, señaló el investigador cofrade «se produce un movimiento a la sombra de la primera parroquia establecida, la de Santa María, en 1501. También la de San Francisco y otros conventos más pequeños instalados en el Castillo de Santa Elena, además de otros focos de devoción popular y en las que existieron también ermitaños.

La devoción a Jesús Nazareno en la imagen de Pablo de Rojas, la cofradía de la Vía Sacra o a San Cosme y San Damián en el Campo de los Mártires, eran algunos ejemplos de devociones de la piedad popular de la época, como recordó el ponente.