Patricio Carmona obtiene total respaldo para continuar al frente de la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Descendimiento del Señor.

Un resultado más que favorable legitima a Patricio Carmona Luque para continuar al frente de la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Descendimiento del Señor, del Real Monasterio de San Jerónimo. Setenta y un hermanos participaron en el cabildo de elecciones que tras las once de la noche, hora en la que se dio por concluido, se procedió al recuento arrojando un total de sesenta y nueve votos favorables a la continuidad de Carmona Luque al frente de esta hermandad del Viernes Santo granadino. Un voto resultó en blanco y otro nulo. Hubo, por tanto confirmación del trabajo realizado, favorable a los hermanos de esta corporación y el deseo de continuidad en los proyectos ya emprendidos, culminación del paso de la Virgen de la Soledad, seguir trabajando en el paso de misterio y redefinición de la hermandad en su carácter lúgubre y silencioso, como herencia de los comienzos de esta cofradía allá por 1538, centenaria ya.
Un cabildo presidido por el delegado diocesano de hermandades y cofradías, José Gabriel Martín, y acompañado por la mesa de edad. El cabildo se distinguió por las palabras del hermano mayor electo quien señaló que «me habéis elegido nuevamente. Ya me conocéis después de cuatro años y sabéis que podéis contar conmigo para lo que necesitéis, estaré al servicio vuestro y al servicio de toda la hermandad». Apuntó en sus palabras el deseo de «mantener la unión de todos y contar con vosotros y trabajar estos próximos años». Patricio Carmona valoró los cuatro años pasados de muchos trabajo en el que se han conseguido grandes retos históricos para la cofradía y «espero que estos venideros sean tan fructíferos como los cuatro años pasados, yo al menos así los he vivido y quisiera que estos que vienen sean mejores todavía». El nuevo hermano mayor electo se puso en manos de los cofrades de la Soledad y Descendimiento «porque sois vosotros los que decidís y hacéis esto grande a pesar de que tenga que haber una cabeza visible y me ha tocado a mi. Ya me lo cobraré -en medio de sonrisas de hermanos- en un futuro». Patricio Carmona afronta así su último período permitido de mandato al frente de esta histórica cofradía de penitencia, enraizada en el Convento del Carmen en sus orígenes del siglo XVI y posteriormente a partir de mediados del XIX en el monasterio de Santa Paula. En 1977 se traslada al actual monumento renacentista granadino del Monasterio de San Jerónimo, regentado por la comunidad de religiosas Jerónimas de Santa Paula. Sus últimas palabras como electo de la cofradía jerónima fueron para ofrecerse a todo lo necesario «porque ya sabéis que podéis hablar conmigo con toda franqueza».

