25 de octubre de 2026
Actualidad

La Virgen de la Granada reinó por su barrio de San Isidro y San Ildefonso rodeada de multitud de público, cofrades y vecinos

Ntra. Sra. de la Granada en su primera salida procesional. Foto Manuel Tabasco.

Jornada histórica la vivida en la tarde y noche de ayer con la primera salida de la Virgen de la Granada por el entorno de las calles de la feligresía de su parroquia de San Isidro Labrador.
A las 6 de la tarde daba comienzo la salida procesional de la Hermandad del Santo Rosario de Nuestra Señora de la Granada y del Niño Jesús de los Reyes, fijada en el cuarto sábado del mes de octubre (recordemos que el pasado año fue su primera salida procesional para presidir la Vigilia de la Inmaculada en el interior de la Catedral, pero lo hizo desde el Santuario Redentorista del Perpetuo Socorro, en la calle San Jerónimo, tras haber sido trasladada hasta allí la semana anterior, en unas sencillas andas de traslado). «Granada», de Agustín Lara, sonaba para recibir a la imagen como primera plegaria musical de la tarde.
La Virgen permanecía sobre su paso procesional, creado por los propios hermanos para la ocasión y para los años venideros, en una carpa montada en el patio de acceso al templo, debido a las pequeñas dimensiones de la puerta de salida, mientras el cortejo iba saliendo desde el interior de la iglesia, perfectamente dispuesto y organizado.
La Virgen se presentaba en su paso, con guardabrisas cedidos por la Agrupación Parroquial de Cúllar Vega y peana de la Virgen de las Nieves, cedida por su hermandad de Gabia Grande. Además, su habitual ráfaga y manto rojo carmesí, junto con saya bordada en color crema, daban forma a la vestimenta de la Virgen para esta salida procesional. El exorno floral quedaba configurado de manera exquisita por una combinación de flores, en donde predominaban principalmente, rosas color rosácea, blancas y naranjas, junto con abundantes ramas de nardos. Dieciséis parejas de hermanos integraban el cortejo, guardando una compostura ejemplar, además del acompañamiento de la hermandad de San Isidro Labrador, que comparte sede con esta hermandad letífica. En la presidencia de la hermandad, el hermano mayor de la Granada, Ernesto Gómez, junto a miembros de su junta de gobierno, y una representación de la hermandad de la Granada, de Guillena (Sevilla), como hermandad madrina de la de aquí. También el consiliario y párroco de San Isidro, Antonio Gutiérrez, atrás, acompañado en la primera parte del recorrido por José Gabriel Martín, delegado episcopal para las hermandades y cofradías.
El cortejo se adentró por las calles del entorno del barrio de la calle Real de Cartuja, pasando antes por los jardines del Triunfo, rezando ante la imagen pétrea de la Inmaculada que preside estos jardines, y siguiendo posteriormente por la Avenida del Capitán Moreno, para llegar hasta la acera de San Ildefonso y pasar también por este templo granadino.
Momentos de emoción y diversas «petalás» salpicaron todo el recorrido por el que pasó la Virgen, mandando el paso su capataz, Jesús Alabarce, junto con su equipo de auxiliares. Gran trabajo costalero el mostrado ayer. Cabe destacar también la labor de los hermanos en el adorno de calles que recibieron a la Virgen, más allá de la propia configuración del paso, elaborado por ellos mismos de manera artesanal y manual, realizando un paso digno y de gran belleza para procesionar.
La Banda San Isidro de Armilla puso sus sones a esta jornada histórica, dando nuevamente buena muestra de su calidad, interpretando un exquisito repertorio escogido para la ocasión. Arropo de granadinos y acompañamiento de gente durante todo el recorrido fue la tónica habitual de la tarde, descubriendo nuevos enclaves cofrades en entornos hasta el momento impensables, disfrutando de la nueva procesión que irrumpe con fuerza en el panorama de las Glorias de Granada, incorporándose con todos los honores como miembro de pleno derecho al calendario mariano de nuestro ciudad.
A las nueve y media de la noche, dentro del horario previsto por la hermandad y de acuerdo con la Policía Local, la Virgen regresaba a su iglesia de San Isidro, poniendo así el broche de oro a un día excepcional que queda ya grabado en la historia de la piedad popular de nuestra ciudad, sobre todo en lo que se refiere a las corporaciones de Gloria.

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Informa Manuel Tabasco / Redacción GRANADA COFRADE