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La Virgen de la Caridad pasó en su regreso al Zaidín por varios templos granadinos ante los que se rezó por la juventud y la paz.

Con la marcha «Por la Caridad» se ponía en la calle San Juan de Dios la imagen de María Santísima de la Caridad que regresaba a su sede canónica zaidinera después de permanecer en la basílica durante los últimos siete días y presidir la celebración del triduo por la juventud cofrade y los enfermos. La Virgen realizó el regreso a hombros de sus cuadrillas de costaleros y de costaleras, mandada la primera por José Carlos Torres y la del palio, de costaleras, por Francisco Carrasco. Un regreso que se prolongó más de lo esperado pues estaba prevista la entrada a la parroquia de los Dolores a las 21.30 horas, regresando después de las diez de la noche rodeada de numerosos vecinos y cofrades que quisieron estar cerca de la Dolorosa de la Caridad en todo momento.

Dieciocho parejas de hermanos formaron en el cortejo que se vio acompañado también por los grupos jóvenes de la cofradía del Trabajo, de la Esperanza, de los Escolapios y de la hermandad de la Lanzada, de Jaén, así como una delegación de la hermandad del Santo Escapulario de San Juan de Dios. En la presidencia participaban antiguos hermanos mayores de la corporación así como una representación de la Guardia Civil, hermanos mayores honorarios de la cofradía y como dato curioso figuraban también los ciriales y pértiga de la cofradía de Santa María de la Alhambra al ser madrina de la cofradía de la parroquia de los Dolores. La música la ponía tras el paso de la Virgen, cedido por la hermandad de la Concepción y candelabros de María Auxiliadora, la banda de música «San Sebastián», de Padul, dirigida por Víctor M. Ferrer.

Durante el recorrido de la comitiva religiosa fue recibida su Titular en varios templos y por cofradías de la ciudad. La Archicofradía del Perpetuo Socorro en la puerta del Santuario de la calle San Jerónimo, con miembros de la Archicofradía y de la Congregación del Santísimo Redentor (Redentoristas». En la plaza de la Encarnación por la cofradía de Jesús Cautivo y en la plaza de la Universidad la cofradía de los Estudiantes había dispuesto la imagen del Señor de la Meditación sobre sus andas de Vía Crucis y lo presentó en la puerta de los Santos Mártires Justo y Pastor. La cofradía del Rescate, en la Magdalena y la hermandad del Santo Cristo de San Agustín en el convento del Santo Ángel Custodio al que accedió la imagen de la Virgen y oró su hermano mayor ante el Sagrado Protector de Granada y la Nuestra Madre y Señora de la Consolación. Con «Pasa la Virgen de la Candelaria» abandonó el templo conventual de Clarisas Franciscanas para cruzar el puente sobre el Genil, bordear el Palacio de Congresos y dirigirse a su sede por las calles zaidineras, debidamente cortadas por la Policía Local.