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«Tú eres eterna, Tú siempre estás y siempre estarás, en blanco y negro, o en color, Tú siempre eres la Soledad”

David Morente Rivas pronunció ayer en San Jerónimo el Pregón de Reconocimiento de Coronación de la Virgen de la Soledad

“Con permiso…”, de esta forma daba comienzo el pregón del Reconocimiento Canónico de Nuestra Señora de la Soledad, pronunciado en el mediodía de ayer por el cofrade David Morente en la propia sede de esta cofradía del Viernes Santo, el Real Monasterio de San Jerónimo.

Tras la finalización de la Eucaristía daba comienzo el acto, a treinta días justos del esperado primero de noviembre, fecha elegida para este reconocimiento. En primer lugar tomaba la palabra José Luis Pérez-Serrabona, pregonero de la Semana Santa de Granada del año 1992, ex hermano mayor de la hermandad de Paciencia y Penas, director del Colegio Mayor San Bartolomé y Santiago de nuestra ciudad y catedrático y decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada. Él era el encargado de presentar al pregonero designado para la ocasión, David Morente Rivas.

Lo hizo “con emoción por el lugar que nos acoge, por el acto que aquí nos convoca y por la persona encargada de anunciar oficialmente el acto del Reconocimiento Canónico Pontificio de Nuestra Señora de la Soledad”, con palabras llenas de reconocimiento hacia David Morente, de quien dijo que se trataba “de un cofrade de verdad, con todo lo que eso significa” y del que, además, resaltó orgulloso que comparten advocaciones y hermandad, pues ambos son hermanos de Paciencia y Penas.

En sus palabras tuvo un especial reconocimiento para Cecilio Cabello, comisario de los actos para el Reconocimiento Canónico de la Virgen de la Soledad. De él dijo que “las hermandades de Granada le deben mucho”, además de mencionar parte de sus méritos para justificar tal afirmación. Al parecer, según se desprendieron de sus palabras, este era la persona que debía presentar al pregonero pero su estado de salud, a pesar de estar allí presente, no lo ha hicieron posible; de ahí que el profesor Pérez-Serrabona desempeñara tal labor.

Una vez iniciado el pregón y tras justificarse por lo que a continuación iba a ocurrir, lo primero que hizo David Morente fue dar la espalda a los presentes y dirigirse a la Virgen de la Soledad, ubicada en un altar en las escalinatas del altar mayor del templo de San Jerónimo, para situarse frente a Ella y regalarle el primero de los muchos poemas que coparon su texto.

Tras los saludos protocolarios y el agradecimiento por “dejarme ser lo que jamás nunca hubiera podido llegar a imaginar”, todo el texto giró en torno a la Virgen, hablándole a Ella en primera persona y dirigiéndose una y otra vez, intercalando magistralmente la prosa y el verso, a la voz de Soledad.

El pregonero repasó brevemente las distintas sedes por la que ha pasado la Dolorosa a lo largo de su historia, indicando que “Tú eres eterna, Tú siempre estás y siempre estarás”, para añadir después que “en blanco y negro, o en color, Tú siempre eres la Soledad”, en alusión a los años en que desde antiguo Granada ha venerado a esta imagen.

En sus palabras, reflejó que “el rostro de Granada está cambiando”, en referencia a todas las personas migrantes que residen actualmente en nuestra ciudad, así como aquellos que huyen de la guerra o que están en situación de pobreza. El compromiso del pregonero se reflejó en este fragmento del texto, muy aplaudido, en que señaló que “su Soledad es también nuestra Soledad”, para seguidamente poner en valor el compromiso de las hermandades con estas realidades a través de su acción social y caritativa, destacando especialmente la obra social que lleva aparejada el Reconocimiento Canónico de la Soledad. A propósito de este asunto, David Morente indicó que “las hermandades tienen el deber de afrontar este nuevo desafío de reconocer a Jesús hecho hombre en todos los rostros de Dios”, para concluir esta parte con la afirmación de que “esta es tu verdadera coronación, Soledad”.

En un tono lírico permanente, de forma pausada, y combinando la prosa con la poesía, el pregonero habló también de cómo ha cambiado la ciudad a lo largo del tiempo y no escatimó en elogios para Granada, de la que dijo “es el lugar soñado de quién piensa que ya nada le puede sorprender y viene aquí y se sorprende”.

Durante los 56 minutos que duró su intervención, contó también con el acompañamiento del dúo Passio, que fue interpretando fragmentos de diferentes marchas y composiciones en distintos momentos del pregón, sobretodo en aquellos en que los poemas tomaban protagonismo, viviéndose entonces instantes de gran emotividad.

Ciertamente, muy emotivo fue también cuando el pregonero hizo partícipes a los asistentes de una anécdota familiar, relatando cómo este verano su sobrino le preguntó “si a la Virgen que vas a pregonar es la más importante de Granada”. Reconoció que no quiso responderle en ese momento, pero sí lo quiso hacer en esa parte del pregón, pues de ello se valió para componer elegantemente una poesía dedicada a la Virgen María en donde recogió a todas las advocaciones marianas de nuestra Semana Santa, para terminar elogiando a la Soledad, hablando de su antigüedad y reconociendo que “fuiste la primera en estar ahí; las demás fueron viniendo después de Ti”. Un sonoro aplauso estalló tras el momento.

La última parte del pregón fue para hablar de “las manos de la Soledad”, acordándose así de “todas las personas que te quieren y te cuidan con sus manos”, desde las propias camareras de la Virgen hasta el vestidor o los priostes. Le espetó a la imagen lo bonita que era su casa y reflexionó acerca de la soledad (“¿quién no se ha sentido en soledad?”) y de cómo él mismo había vivido estos meses debido a una situación personal complicada.

Finalmente, las madres fueron también protagonistas del texto, hablando sobre ellas con delicadeza y elegancia, con mimo y ternura, emocionando nuevamente al público asistente y declarando el amor por la suya y por la propia Virgen María.

Además de todas las interrupciones que sufrió el pregonero durante su alocución en forma de sentidos y sinceros aplausos, al terminar siguió también una larga y sonora ovación de varios minutos, además del público en pie.

Enrique Crespo, hermano mayor de la corporación del Viernes Santo, entregó un recuerdo tanto al pregonero como a su presentador y mostró su satisfacción por el gran pregón que se acababa de disfrutar, señalando que “nosotros sabíamos que no nos equivocábamos nombrando a David como pregonero para el Reconocimiento Canónico de la Virgen de la Soledad”.

Al acto asistieron numerosos hermanos mayores y representantes de hermandades de nuestra ciudad. Igualmente, Armando Ortiz, presidente de la Federación de Hermandades y Cofradías ;  la edil de Juventud, Sandra Rodríguez, Pepa Rubia y Mónica Rodríguez, además de Juanjo Ibáñez, Jefe de Gabinete del Alcalde de Granada, que ocuparon los primeros asientos reservados para las autoridades y representantes institucionales y de cofradías.

Con el final de este acto se encara el último mes de preparativos de cara al Reconocimiento Canónico Pontificio de Nuestra Señora de la Soledad que tendrá lugar, Dios mediante, dos años y una pandemia después de la fecha inicialmente prevista, el próximo 1 de noviembre de 2022 en el interior de la Catedral de Granada.

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Informa Manolo Tabasco