24 de mayo de 2024
Actualidad

Monseñor Gil Tamayo recordó la visita de San Juan Pablo II a la Virgen de las Angustias, hace cuarenta años.

En la tarde del pasado sábado, día 5 de noviembre de 2022, a las ocho de la tarde tuvo lugar en la Basílica de la Stma. Virgen de las Angustias la Eucaristía, presidida por Arzobispo Coadjutor de Granada,  José María Gil Tamayo, con motivo del XL aniversario
de la venida del Papa San Juan Pablo II a rezar ante la imagen de la Stma. Virgen de las Angustias en su venida a España en el año 1982.

El Sr. Arzobispo manifestó que hoy celebramos el trigésimo segundo domingo del tiempo litúrgico ordinario y que además recordamos el 40 aniversario de la venida del Papa San Juan Pablo II a esta Basílica donde estuvo orando, tal día como hoy, ante la Imagen de la Stma. Virgen de las Angustias. El Señor Arzobispo estuvo acompañado por los sacerdotes de la Basílica y por el Diácono que también colabora en la misma. Las lecturas fueron realizadas por miembros de la Hermandad.

El Sr. Arzobispo empezó su homilía con estas palabras: “Querido D. Blas, queridos hermanos sacerdotes concelebrantes, querido diácono, queridos miembros de la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, queridos hermanos y hermanas. La palabra de Dios viene a iluminar nuestra vida y en este mes de noviembre,… nos trae la palabra de Dios esas realidades últimas que tenemos que tenemos al final de nuestra historia personal al final de nuestra vida y el final del mundo. Una de las señales de la pérdida del sentido trascendente religioso de la vida, del secularismo, es ciertamente el olvido de Dios. A Dios se le deja , en todo caso para cuando nos van
las cosas mal…” Siguió explicando como Dios desaparece de nuestro vocabulario y expresiones en la que figura la palabra Dios se usan muy poco y al que las usa se le considera como un retrógrado. También hay gente a la que les molesta las señales cristianas en las calles y al quitar a Dios se va perdiendo el sentido trascendente de la vida. En este mes debemos pensar también en la vida eterna, en los seres queridos que se nos fueron. Vivimos como si la vida eterna no existiese. Nosotros creemos en Jesús que resucitó y nuestra fe en Cristo resucitado tiene que ser nuestra fortaleza en la fe. Hizo referencia también a cómo este domingo se celebra la fiesta de la Iglesia Diocesana, que también necesita de nuestra ayuda en todos los aspectos. Terminó su homilía diciendo: «…Demos gracias a Dios , hoy por el Papa San Juan Pablo II, que él que rezó por nosotros aquí a los pies de la Stma. Virgen también interceda por nosotros en este momento de la historia tan complicado, por la Iglesia, por el mundo, por la paz, que Él interceda para que seamos cristianos de verdad abiertos a esa esperanza en la vida eterna y que llevemos esa esperanza a nuestro mundo que tan necesitado está de ella, que la Virgen a quien el pueblo cristiano invoca diciendo: Vida dulzura y esperanza nuestra, que la Virgen santísima de las Angustias, que ya refleja en su rostro el dolor pero refleja también la esperanza, que ese hijo en sus brazos que está transido de resurrección, que ella también, como decimos, nos haga dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Así sea.”

La Eucaristía fue solemnizada por el órgano y las canciones de su organista oficial Luis Linares. La nave central de la Basílica estuvo casi repleta de fieles. La celebración terminó con el Himno a nuestra Patrona, con vítores y con aplausos prolongados.

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Informa y fotos: Antonio Mezcua