Un paseo por los cinco siglos de nuestra Semana Santa, con la pasión de la historia

Abierta en la Catedral de Granada desde el 8 de mayo al 27 de noviembre de 2026
En la tarde ayer jueves 7 de mayo, los medios de comunicación pudimos conocer la exposición “Kerigma”, instalada en la Catedral de Granada, con motivo del primer centenario de la Federación de Cofradías de Granada. Una muestra que se ha convertido en uno de los grandes acontecimientos culturales y cofrades del año al reunir cinco siglos de historia, devoción y patrimonio artístico de la Semana Santa granadina en un recorrido que trasciende la mera cronología para construir un auténtico discurso catequético y emocional.
De manos de su comisario, Manuel Amador, pudimos conocer los entresijos y el por qué de la elección de imágenes y enseres en cada sala. La muestra arranca con una primera sala dedicada a los orígenes y a las hermandades extintas, donde destacan obras renacentistas castellanas y antiguos Titulares históricos, como el Cristo de las Burlas de la parroquia de San Ildefonso, perteneciente a una desaparecida corporación que llegó a contar con hasta diecisiete pasos en un viacrucis magno que se celebraba cada año; el Crucificado de la Fe o el Señor de la Oración en el Huerto del Convento de San Antón. También sobresale el Nazareno atribuido a Pablo de Rojas, una de las grandes referencias de la imaginería granadina. En esta primera sala preside el Santísimo Cristo de la Meditación, antiguo Titular de la hermandad de negros y mulatos de la ciudad de Granada y ahora Titular de la hermandad de los Estudiantes.
La segunda sala profundiza en las vías sacras, haciendo un guiño a las antiguas hermandades gremiales y en la fuerza devocional de algunas de las imágenes más históricas de la ciudad. Entre ellas aparecen Ntro. Padre Jesús de las Tres Caídas del Realejo, titular de la Hermandad de los Cocheros, acompañada por uno de los lienzos que reflejan la devoción surgida en torno al convento de las Carmelitas Calzadas. El recorrido reúne, además, al Cristo de la Esperanza, la Soledad de San Jerónimo, el antiguo Cristo de la Expiración, también conocido como de la Inspiración de Santa Ana, el Crucificado del Fargue y la imponente talla del Santísimo Cristo de San Agustín, todos ellos habiendo formado parte de las antiguas vías sacras.
La tercera sala, dedicada a la familia de los Mora, rompe deliberadamente con el esquema cronológico tradicional para construir una experiencia eminentemente sensorial. En ella, el Santísimo Cristo de la Misericordia se presenta en un habitáculo prácticamente aislado de la luz artificial de la Catedral, recreando la atmósfera íntima y sobrecogedora con la que cada madrugada del Viernes Santo contemplan los granadinos esta venerada imagen.
El discurso expositivo continúa con una de las zonas de mayor carga devocional, donde se encuentran la Soledad del Santo Sepulcro, considerada la primera hermandad servita del mundo, junto a titulares tan populares como Jesús de la Sentencia, el Señor de la Humildad, Nuestro Padre Jesús del Rescate o Jesús del Gran Poder del convento de San Antón. Posiblemente la sala más importante artesanalmente hablando a criterio de un servidor.

La exposición evoluciona posteriormente hacia las formas barrocas de la imaginería granadina, en una cuarta sala. Allí destacan la imagen del Amor y del Trabajo situada en la parte central de la sala, la urna del Santo Sepulcro, la Virgen de la Amargura luciendo el conocido manto de las granadas, aunque sin duda alguna lo primero que te llama la atención al acceder a dicha sala es la impactante presencia Virgen de las Angustias de la Alhambra, realizada por Torcuato Ruiz del Peral, la cual nos permite ver la envergadura y rasgos de la imagen alhambreña.
La quinta sala, bajo el título “Resurgir”, aborda la recuperación y transformación de la Semana Santa granadina durante el siglo XX. En ella pueden contemplarse imágenes como el Cristo de las Eras, primitivo titular de la Hermandad de la Concepción, aunque también fue Titular de los Ferroviarios, el Nazareno de las Penas, la Virgen de la Soledad del convento de San Antón, el Nazareno de San Bernardo, María Santísima de las Lágrimas o la actual imagen del Cristo de la Redención.
Uno de los aspectos más singulares de este espacio es la referencia al célebre Entierro Antológico, así como la presencia de la copia realizada por Miguel Zúñiga Navarro del Cristo de los Gitanos, recordando así, cómo Granada también procesionó históricamente reproducciones de grandes devociones, según palabras de su comisario.
La sala culmina con un potente mensaje teológico situado a espaldas del altar mayor. Allí dialogan el Santísimo Cristo de la Lanzada, acompañado por la frase “Esta es mi sangre”; la Santa Cena, con “Este es mi cuerpo”; y la escena de la Resurrección, configurando así un discurso visual de enorme simbolismo Eucarístico y pasional.
Junto a ellas aparecen también el Santísimo Cristo del Trabajo y María Santísima de la Salud destacando el triángulo que se forma del barrio del Zaidín con sus respectivos Titulares.
La sexta sala, denominada “Influencias”, evidencia la conexión de Granada con la imaginería andaluza contemporánea.
María Santísima de la Encarnación preside el espacio junto a obras de autores fundamentales como Antonio Dubé de Luque, Israel Cornejo, Ramos Corona, Miguel Ángel González Jurado o Álvarez Duarte, representados mediante imágenes como Remedios, Despojado, Dulce Nombre, Pasión o Mayor Dolor.

Finalmente, “Kerigma” concluye por ahora, a expensas de la realización de la última sala con la llegada de los pasos completos tanto cristíferos como de palio, la cual se realizará después de las fiestas del Corpus Christi, con una sala miscelánea en la que el visitante puede detenerse en aquellos elementos que normalmente pasan desapercibidos durante la Semana Santa.
Bambalinas, coronas, cartelas, imágenes secundarias de pasos de misterio, sayas o las célebres sibilas del Despojado, remates de cruz, los jinetes del Apocalipsis de la Redención, entre otros elementos, son los que componen esta sala.
Todo ello culmina con la presencia privilegiada de la Sacra Conversación, del Zaidín, cerrando un recorrido que reivindica no solo las imágenes Titulares, sino también el inmenso patrimonio artístico y simbólico que rodea a la Semana Santa granadina, junto con el misterio completo del Santísimo Cristo de la Meditación, obra de Israel Cornejo.
Más allá de una simple exposición, “Kerigma” se presenta como una profunda reflexión visual sobre la fe, la historia y la identidad cofrade de Granada, convirtiendo la Catedral en un gran espacio de contemplación donde tradición, arte y devoción dialogan constantemente con el visitante.
Un resumen de los 100 años de la Federación de Cofradías que jamás habíamos pensado de esa forma; Kerigma llega para quedarse en la retina de los cofrades.
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Informa: Ibán S. de Haro / Redacción GRANADA COFRADE


























































