30 de junio de 2026
Actualidad

Tres historiadores analizaron la figura de San Juan de la Cruz en la Semana Santa granadina.

La Casa de Hermandad acogió una mesa redonda en la que los historiadores Miguel Luis López-Guadalupe y Fermín Valenzuela analizaron la impronta del santo carmelita en la Hermandad de Jesús Nazareno, en un encuentro moderado por el investigador Antonio Padial.

La Casa de Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Merced acogió el pasado viernes una nueva actividad del Año Jubilar Sanjuanista con una conferencia dedicada a profundizar en la influencia que San Juan de la Cruz ejerció sobre la Semana Santa de Granada y, de manera muy especial, sobre la espiritualidad y la historia de la Hermandad de Jesús Nazareno.
La sesión contó con la participación del catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Granada, Miguel Luis López- Guadalupe, y del doctor en Historia por la Universidad de Granada y seminarista Fermín Valenzuela, en una mesa moderada por el investigador Antonio Padial, hermano de la corporación nazarena y autor de una amplia labor de estudio y divulgación sobre la historia de la Hermandad y de la Semana
Santa granadina.
Con este encuentro, el Año Jubilar Sanjuanista continúa ofreciendo nuevas perspectivas para acercarse a la figura del santo de Fontiveros, poniendo de manifiesto que su legado trasciende el ámbito de la mística y continúa siendo fundamental para comprender la historia religiosa, cultural y devocional de Granada.
Durante su intervención, Miguel Luis López-Guadalupe explicó cómo la estancia de San Juan de la Cruz como prior del convento de los Mártires entre 1582 y 1588 coincidió con los primeros años de la Hermandad de Jesús Nazareno, dejando una profunda impronta en sus primeras constituciones y en su
forma de entender la penitencia. Aquella espiritualidad reformadora promovida por el Carmelo Descalzo se tradujo en un modelo caracterizado por la sobriedad, el silencio, el hábito penitencial y el porte de la cruz sobre los hombros, sustituyendo las disciplinas por un gesto inspirado
directamente en el Evangelio.
El profesor también destacó que aquella corporación nazarena encontró una identidad propia dentro de la Granada de finales del siglo XVI, convirtiéndose en una de las expresiones más significativas de la espiritualidad de la Contrarreforma y contribuyendo a definir un modelo procesional que ejercería
una notable influencia en la evolución posterior de la Semana Santa granadina.
Por su parte, Fermín Valenzuela profundizó en la estrecha relación entre la Hermandad y los Carmelitas Descalzos, recordando que la corporación llegó a tener como titular a la Virgen del Carmen y que los propios frailes participaron en algunas de sus estaciones de penitencia. Asimismo, explicó cómo la decisión de portar cruces a cuestas, en lugar de practicar la flagelación pública, respondía a la enseñanza de San Juan de la Cruz sobre la necesidad de abrazar la cruz cotidiana para seguir a Jesucristo.
La moderación de Antonio Padial permitió conducir el diálogo entre ambos investigadores y abrir un coloquio con los asistentes, enriqueciendo una sesión que puso en común la investigación universitaria con el conocimiento histórico acumulado durante años sobre la Hermandad de Jesús Nazareno. Su participación refleja, además, el compromiso de la corporación con el estudio y la divulgación de su propio
patrimonio histórico, así como el orgullo de contar entre sus hermanos con personas que han dedicado una parte importante de su trayectoria a preservar y difundir la memoria de la institución.
La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Merced continúa desarrollando, junto a la comunidad de Carmelitas Descalzas, el programa del Año Jubilar Sanjuanista, una iniciativa que está acercando a la ciudadanía la figura de San Juan de la Cruz desde perspectivas espirituales, históricas, culturales y artísticas, reafirmando el lugar que ocupa el santo en la identidad de Granada.