Granada llena para ver el Misterio de la Santa Cena celebrando el centenario de su cofradía de penitencia.
La hermandad de la Santa Cena Sacramental vivió este domingo, festividad de Todos los Santos, una jornada histórica, con la salida extraordinaria de su paso de misterio por las calles de Granada, un acontecimiento que ha puesto el broche de oro a los actos conmemorativos de su Centenario Fundacional y al XVIII Encuentro Nacional de Hermandades de la Santa Cena, celebrado durante estos días en la capital granadina.
La jornada comenzaba al mediodía en la Santa Iglesia Catedral, donde tenía lugar la solemne Eucaristía, celebrada a las 12:30 horas, presidida por monseñor José María Gil Tamayo, Arzobispo de Granada. Una celebración que reunía a representantes de las distintas hermandades participantes en el Encuentro Nacional y que servía de antesala a una de las citas cofrades más señaladas de este año.
Ya por la tarde, a las cinco menos cinco, las puertas de la Catedral se abrían para dar paso al misterio de la Santa Cena, que iniciaba su recorrido extraordinario por el centro histórico y el barrio del Realejo. Tras la Cruz de Guía, acompañaban prácticamente la totalidad de las hermandades de penitencia de nuestra ciudad, además de algunas hermandades de la Cena, llegadas desde distintos puntos de la geografía española que participan en estos días en el congreso nacional. Cuarenta y cinco parejas de hermanos integraban el cortejo, y en la presidencia de la hermandad, su hermano mayor al frente, Francisco Javier López, junto con el consiliario y párroco de Santa Escolástica, fray Antonio Bueno, y miembros de la junta de gobierno, además del comisario del centenario, Francisco Labrat y el presidente de la Federación de Cofradías de Granada, Armando Ortiz. En ante presidencia estaba el secretario general de los Encuentros de hermandades de la Santa Cena, Emilio Martín. Se pudo contemplar al Señor de la Santa Cena con nimbo, en enclaves emblemáticos de nuestra ciudad, arropado por numerosos fieles, cofrades y devotos, que llenaron el recorrido previsto de principio a fin. Un nimbo salido del taller de Alberto Quirós, en sustitución del original tallado por Espinosa Cuadros.
El paso presentaba importantes novedades patrimoniales con motivo de esta efemérides. Entre ellas, el dorado de los guardabrisas, realizado por Alberto Olmedo, que se incorporaba al conjunto procesional. El exorno floral, por su parte, estaba compuesto por rosas y mini rosas, orquídeas y crisantemos, uvas y espigas de trigo, todo ello en tonos color naranja, crema y rosa. El misterio estrenaba el mantel donado por la Hermandad de Escolapios, obra de Manuel Obregón, y el cáliz ofrecido por la Hermandad del Rosario y Tres Caídas, del taller de Alberto Quirós.
Uno de los primeros momentos destacados de la procesión se vivió en la plaza de las Pasiegas, donde el Señor fue recibido sobre una alfombra de sal confeccionada especialmente para la ocasión. Posteriormente, a su llegada a la plaza del Carmen, la hermandad fue recibida por la corporación municipal. En este enclave se llevó a cabo la imposición en el guion corporativo, de una réplica de la Granada de Oro concedida a la cofradía con motivo de su Centenario Fundacional, un gesto de especial significado institucional y sentimental para la corporación realejeña, al ser el Ayuntamiento de la ciudad hermano mayor honorario de la corporación del Domingo de Ramos. La impuso en el guion el concejal de Participación Ciudadana, Francis Almohalla, acompañado por la concejala de Fiestas Mayores, Carolina Amate, y el edil socialista, Juanjo Ibáñez.
La procesión continuó su discurrir hacia el barrio del Realejo, donde las Madres Comendadoras de Santiago recibieron al Señor a las puertas de su convento. Más adelante, en la calle Jarrería, el Grupo Joven de la hermandad protagonizó una emotiva «petalá» al paso del misterio, sumando otro de los momentos de especial belleza de la jornada. Distintas calles del itinerario lucieron también una decoración extraordinaria gracias a la colaboración de varios grupos jóvenes de la ciudad y la hermandad de la Santa Cena ofreció desde la terraza de su Casa de Hermandad en calle Escutia, una palma real al paso de la comitiva.
En el apartado musical, la Banda de Cornetas y Tambores María Santísima de la Victoria, formación propia de la hermandad, acompañó al misterio durante buena parte de su recorrido, estrenando la marcha «Cenáculo», compuesta por José Manuel Franco y Raúl Castro. La jornada contó igualmente con la participación de otras formaciones musicales invitadas, que pusieron sus sones en distintos puntos del itinerario. Así, en la confluencia de Puentezuelas con Recogidas intervino la Banda de Cornetas y Tambores de Jesús Despojado. En la plaza de Isabel la Católica tomó el protagonismo la Agrupación Musical María Santísima de la Estrella, que estrenó la composición «Desde lo más profundo», de José María Sánchez, dedicada a esta histórica efeméride. En este p punto las hermandades comenzaron ya a retirarse y las de la parroquia de Santa Escolástica lo hicieron en la plaza de Fortuny. Finalmente, en el Campo del Príncipe, la Agrupación Musical Dulce Nombre de Jesús interpretó por primera vez «Eterna Sonrisa», obra de Adrián Moreno. Continuaron acompañando a la cofradía de la Santa Cena las corporaciones llegadas desde distintos puntos de España. Una oración frente al monumento del Señor de los Favores obligó a retrasar algo la llegada del cortejo que entraba a las once menos diez de la noche en Santo Domingo.
El itinerario llevó al Señor desde la Catedral por la plaza de las Pasiegas, Marqués de Gerona, Paz, Puentezuelas, Recogidas, Puerta Real de España, Reyes Católicos y plaza del Carmen, para continuar por Reyes Católicos, plaza de Isabel la Católica, Pavaneras, Santa Escolástica, plaza Fortuny, plaza del Realejo, Santiago, Jarrería, Molinos y Huete, hasta alcanzar el Campo del Príncipe y el monumento pétreo al Señor de los Favores. Desde allí, el cortejo emprendió el camino de regreso por Campo del Príncipe, Misericordia Coronada, Molinos, plaza del Realejo y Carnicería, antes de alcanzar la plaza de Santo Domingo y la iglesia de Santa Cruz la Real.
La cofradía de la Santa Cena cumplió su horario e itinerario. A las once estaba prevista la recogida de la hermandad y diez minutos antes entraba la cruz de guía en la parroquia. A las once y cuarto , minutos después de la hora prevista hacía su entrada el paso de misterio en el interior de Santo Domingo, poniendo así el punto final a una jornada que quedará en la memoria de la hermandad y de la Semana Santa granadina. Una salida extraordinaria que ha permitido celebrar cien años de historia de la corporación realejeña y compartir con toda Granada el significado de una efeméride que ha reunido en la ciudad a hermandades de la Santa Cena de distintos puntos de España. Una salida extraordinaria que dejaba en el interior del templo el paso de misterio de la Santa Cena, entrando a las 23,34 horas, y dando por finalizados, prácticamente, los actos del Centenario, si bien hoy mismo será la última cita para conocer el lugar determinado para la celebración del XIX Encuentro Nacional de Cofradías de la Santa Cena.
______________________________________________
Informa Manuel Tabasco / Redacción GRANADA COFRADE.







































