Actualidad

Emocionante exaltación a la Virgen de la Misericordia en la víspera del XV aniversario de su coronación, por Alberto Ortega

La iglesia de San Cecilio acogió ayer, víspera del XV aniversario de la Coronación Canónica de la Virgen de la Misericordia, la Exaltación a la Titular mariana de su hermandad de los Favores. Alberto Ortega fue el encargado de pronunciarla, que fue a su vez presentado con palabras de cariño y admiración por Pedro Luis Bazán, hermano de la hermandad y vestidor de la imagen mariana. El atril se encontraba ligeramente girado hacia la propia imagen mariana, que presidía junto al Santísimo Cristo de los Favores, todo el espacio del altar mayor de la iglesia.

El exaltador, hermano de la corporación realejeña y actualmente capataz general, quiso hacer “un viaje por el recuerdo, los sentimientos y las emociones” que supuso la coronación canónica de María Santísima de la Misericordia el 20 de mayo del año 2007. Para ello se valió del relato de los acontecimientos más sobresalientes que se sucedieron entre la presentación del expediente de coronación de la Virgen a la Curia, una vez aprobado por el cabildo de hermanos, hasta la propia coronación de la imagen, pasando por el anuncio de la coronación, la obra social, la decisión de la corona, las charlas formativas previas o el propio traslado de la Virgen hasta la Catedral la jornada previa. Todo ello se lo fue contando a su hija pequeña, que la quiso hacer partícipe “del acontecimiento más importante que ha vivido esta hermandad en toda su historia”, empleando así a la niña como hilo conductor de la exaltación porque “lo primero que ve un niño cuando nace son los ojos de su madre”.

Además del relato propio de todas esas vivencias, jalonado por anécdotas y curiosidades que hicieron soltar alguna carcajada a los allí presentes, Alberto Ortega dedicó varias poesías a la Virgen que le valieron la interrupción y el sincero aplauso de los hermanos de la hermandad, que ovacionaron largamente y en varias ocasiones al exaltador. El final de uno de esos poemas hizo vibrar a los allí congregados: “Misericordia Coronada/Eres el mejor espejo/Un orgullo pa´ Granada/Y el tesoro del Realejo”. Igualmente, recordó a los nombres propios de la hermandad y a todas aquellas personas que hicieron posible en el pasado “cumplir un sueño”.

Ya en su parte final, Alberto Ortega quiso intentar explicar a su hija lo que es la Fe, destacó la importancia de la religiosidad popular en el seno de la Iglesia y dedicó sus últimas palabras, en forma de poema, a la figura de la Virgen María, destacando sus advocaciones más singulares y conocidas de toda Andalucía para acabar centrándose en la Virgen de la Misericordia, de la que aseguró “es la Reina del Realejo”.

Tras finalizar su intervención, de unos 40 minutos, y tras un largo aplauso, tomó la palabra el hermano mayor, Juan Antonio Romera, para agradecer al exaltador su texto y entregarle un recuerdo delante de la propia imagen de la Virgen, dispuesta en un espléndido altar por la priostía de la hermandad, junto al Santísimo Cristo de los Favores, ocupando todo el espacio del altar mayor de la parroquia de San Cecilio.

Al acto asistieron un buen número de hermanos, además de la propia junta de gobierno, los mayordomos sacramentales del presente año, el párroco y consiliario, y varios de los antiguos hermanos mayores de la corporación.

__________________________________________

Informa Manuel Tabasco / Redacción GRANADA COFRADE